Finales de Agosto, todo el mundo se prepara para la vuelta a la rutina, pero en Enguera se huele un ambiente de fiesta, de diversión, de tradición, de pasión por una fiesta que quizás es desconocida por muchos de vosotros.
El 1 de Septiembre es un día marcado en el calendario y NO por el fin del verano, es San Gil, fiesta única en toda España y recientemente considerada como fiesta de interés turístico local por la Generalitat Valenciana.
Es un Festejo con una tradición muy antigua en Enguera que la han vivido muchos Enguerinos de manera intensa.
Durante los últimos días de Agosto, a las 8 de la mañana te levantabas, cogías el almuerzo y la bici, esa bici que llevaba una cestita delante y en la parte de atrás un portamaletas donde poníamos la mochila en la cual no podía faltar unas buenas tijeras. Todos en la calle con las bicis, rumbo al monte a empezara coger San Gil, también conocido por muchos como Hinojo, llenar las bicis, incluso dejar ya cortado para el día siguiente o para esa misma tarde volver.
LLegar a casa y estar todos en la calle esperando a los niños a ver cuanto traían ese día, se almacenaba día tras día en los diferentes patios de las casas hasta unos días antes que empezaba el trabajo más elaborado.
Padres , niños, abuelos, abuelas, primos, amigos… todos en la calle para hacer el gusano mas largo, mas ancho, la figura más artística … pero no todo era trabajar, un buen chocolate con Buñuelos (porque ya refrescaba en aquellas épocas), una buena gachamiga en la calle, una “torraeta” de embutido de Enguera…calles cortadas, tertulias, risas, juegos …
El gran día era el 1 de Septiembre, con sus mejores galas llevaban su obra a la iglesia donde se bendecía los SanGiles y desde ahí hasta el Convento de los Carmelitas descalzos donde los nervios se acrecentaban… era el momento de la verdad, el momento de los premios.
Era una copa al mejor, al mas largo, mas original, mas elaborado… pero una copa que sabia a fiesta en la calle, a unión, a diversión, a unos días de trabajo y sufrimiento que resumían en un sorteo de a ver quien era el afortunado de quedarse esa copa durante un año entero…
Eso es SanGil en Enguera y aunque muchos se han ido haciendo mayores, la tradición no se ha perdido, ahora son muchos los que cada 1 de Septiembre se levantan con sus cruces de Hinojo que le ha hecho el abuelo y siguen viviéndola de igual manera.
Incluso este año se ha preparado un concurso para decorar las fachadas de Enguera con SanGil.
Una fiesta que es digna de ver y vivir… Lo dicho, el 1 de Septiembre en Enguera.